Solemos sobrevalorar las palabras, cuando tan sólo son un ínfimo complemento de entre todas las cosas con las que podemos llegar a expresarnos…

sábado, 31 de diciembre de 2011

El 2011 Hace La Maleta.


Si he de hacer un resumen de este año... He de hacerlo desde la más profunda sinceridad...

2011: Me has traído sonrisas, lágrimas, dolores de cabeza, paz y guerra interior, mentiras, besos, me has dado y me has quitado cosas, destruiste sueños y me has dado otros nuevos, me llenaste de esperanzas, de alegría, pero también tristeza.

Supongo que, hoy por hoy, solo he de decirte algo: Gracias.

Gracias a ti 2011 aprendí que cuando debes hacer algo, simplemente, has de hacerlo, y nunca te tienes que arrepentir. Aprendí que lo imposible solo existe si uno quiere, y que porque alguien no pueda, no significa que yo tampoco. Aprendí a amar. Aprendí a volver. Aprendí a seguir.

Aprendí que quien se va, se va. Y si se ha ido, es porque algo mejor viene después.

Gracias a toda mi familia y amigos. Gracias a todo aquel que estuvo conmigo este año, apoyándome.
Y gracias a todos los que alguna vez me leyeron (y me leen).

Feliz 2012, y un consejo:

Déjate llevar hasta el infinito, sin pensarlo, sin hacer otra cosa que lo que te pida el corazón.






  Que Todos Los Deseos No Queden En Palabras… Es Mi Deseo Para Este Año.

jueves, 13 de octubre de 2011

No dudes más... Nada es Infinito.


La suma de todos los “ayeres” conforma nuestro pasado, el cual se compone de recuerdos alegres y tristes, como todos… Algunos tenemos la suerte de tenerlos en fotografías, y otros pocos siguen intactos en nuestra memoria (mal que nos pesen algunos)…

El AYER pudo haber sido perfecto, pero no podemos avanzar mirando constantemente hacia el pasado… O correremos el riesgo de no ver los rostros de las personas que caminan a nuestro lado…

También es posible que el día de mañana amanezca aún mejor todavía... Pero no debemos avanzar mirando únicamente hacia el horizonte, o correremos el riesgo de no disfrutar del paisaje que se abre a nuestro alrededor…

Por eso mismo yo prefiero el HOY, el ahora… Me encanta sostenerlo entre mis manos, agarrarlo con fuerza, y sentir cómo cada instante me susurra: PRESENTE.

Sé que el ahora es muy corto, que a veces pasa tan rápido que ni nos damos cuenta, que no voy a poder modificarlo una vez haya ocurrido… Como tampoco puedo planificar mucho el mañana, ya que es un momento y un lugar que todavía no existe…