La suma de todos los “ayeres” conforma nuestro pasado, el cual se compone de recuerdos alegres y tristes, como todos… Algunos tenemos la suerte de tenerlos en fotografías, y otros pocos siguen intactos en nuestra memoria (mal que nos pesen algunos)…
El AYER pudo haber sido perfecto, pero no podemos avanzar mirando constantemente hacia el pasado… O correremos el riesgo de no ver los rostros de las personas que caminan a nuestro lado…
También es posible que el día de mañana amanezca aún mejor todavía... Pero no debemos avanzar mirando únicamente hacia el horizonte, o correremos el riesgo de no disfrutar del paisaje que se abre a nuestro alrededor…
Por eso mismo yo prefiero el HOY, el ahora… Me encanta sostenerlo entre mis manos, agarrarlo con fuerza, y sentir cómo cada instante me susurra: PRESENTE.
Sé que el ahora es muy corto, que a veces pasa tan rápido que ni nos damos cuenta, que no voy a poder modificarlo una vez haya ocurrido… Como tampoco puedo planificar mucho el mañana, ya que es un momento y un lugar que todavía no existe…