Solemos sobrevalorar las palabras, cuando tan sólo son un ínfimo complemento de entre todas las cosas con las que podemos llegar a expresarnos…

martes, 30 de octubre de 2012

Casualidad.


Fuimos dos desconocidos frente a un océano de circunstancias. No hemos vuelto a hablar sobre lo ocurrido... Ni si quiera sé muy bien cómo empezó. Una mirada quizá. Quizás él… Bueno, más bien debí ser yo…

Dos personas solas inmersas en un mismo espacio, ajenas a sí mismas, envueltas en pensamientos, palabras y sensaciones, sobre temas, me arriesgo a decir, banales. Nunca pensé que tantas ideas traspasaran la frontera de mi mente. Quizás porque estaba acostumbrada a decir mis idas de olla sin recibir respuestas…

Y sí, fue una locura porque apenas sabía nada de esa persona, pero algo me decía que quería conocerlo todo. Bueno quizás no todo, pero al menos esta “pequeña” parte sí.

Las noches se movieron a merced del tiempo. Los minutos se alargaron… ¿O puede que fuera al revés? Sí, los segundos se me escaparon de entre los dedos, hasta llegar el momento de volver a esa insípida rutina, de alejarme de aquel lapsus momentáneo...

Sí… Creo que me gustan esas casualidades que, aunque sea por un breve instante, te hacen sonreír de una forma diferente a la habitual, puede que porque te evaden de tu "realidad"… Esos fugaces destellos que refulgen en los momentos inusualmente esperados…. En cierto modo creo que podría llegar a acostumbrarme a ello...

Os estaréis preguntando, si deseé que aquella situación no terminara nunca, si quería que nuestra existencia se prolongara en longitudes de onda invisibles, que la prudencia y objetividad que hasta ahora creía poseer (repito, creía), se fueran sin mirar atrás, que lo imposible y lo improbable pasearan juntos hacia el infinito...

Si soy sincera, jamás he estado segura de si quería que eso terminase, no me lo he planteado y no se si llegaré a hacerlo. Soy más de actuar en el momento que de pensar en ello, del Carpe Diem, a veces demasiado visceral… Pero sí que hay algo de lo que estoy segura, de que, en ese momento, y en el fondo de mí misma, sabía que ya nunca volvería a ser igual….


Un roce, unas palabras, unos labios, unas ideas, todo aquello...
Todos ellos habían sido producto fortuito de la casualidad…




domingo, 21 de octubre de 2012

Nuevas Oportunidades.


A todos nos llega en algún momento un día en el que, de repente, nos damos cuenta de aquellas cosas que no hicimos bien, o que no hicimos de la forma en que debíamos o aquellas que bueno, simplemente no hicimos...

Ese día algo en nosotros cambia por completo

Nos damos cuenta de que vivimos medio perdidos, ausentes y no sabemos muy bien cómo retomar actitudes anteriores. Sin saber cómo llegamos a este punto, comenzamos a darnos cuenta de que no íbamos por el camino correcto, y en ese momento todo se torna gris. Puede que incluso deseemos volver atrás para variar el rumbo de las cosas, pero al ver que no podemos, nos sumimos en un estado de espeluznante claridad mental.



En ese momento las cosas pierden ese aire gris que las envolvía, y la vida nos da la oportunidad de saber en qué erramos y qué es aquello en lo que no queremos incidir en el futuro. Nos da una oportunidad para mirarnos en el espejo y contarnos quiénes queremos ser e, incluso, con quién queremos compartir las nuevas experiencias.

Nos permite vivir nuevas realidades de manera distinta a las anteriores, eso sí, afrontándolas con ganas, empeño y curiosidad, mucha curiosidad y ganas de APRENDER de los errores, que para eso vivimos y es lo más interesante de este nuestro viaje que es la vida.

Nos otorga, por fin, el VALOR necesario para echarle ganas a la vida y tomar las riendas de nuestro propio destino… Pero sobre todo, de ser felices de la manera en que nosotros mismos queramos.

lunes, 15 de octubre de 2012

Por Una Vez...


¿Sabes? A veces tenemos que arriesgarnos. Y con esto me refiero a llevar a cabo todas aquellas cosas que no nos atrevemos a hacer por muchos motivos, pero que siempre nos dejarán la duda de "Y si lo hubiera hecho...

¿Qué habría pasado?

Sé que esto de arriesgarse suena a típico, ya que todos lo dicen pero muy pocos lo cumplen

Por eso mismo debemos hacerlo. Debemos pensar en todo aquello que nos genera dudas, porque siempre hay una parte en nuestro interior, por muy pequeña que sea, que está deseando arriesgarse. Esa parte que, en todo momento, tenemos presente y que no nos deja ni a sol ni a sombra...

¿Y que pasaría si esa mínima parte fuera una de las más importantes? Nunca debemos olvidar que las cosas importantes no tienen por qué ser siempre las más grandes… O eso me digo a mi misma.

Sé que en el fondo tenemos (y me incluyo) un miedo terrible a arriesgarnos... Pero ¿Y QUÉ? Igual merece la pena hacerlo!!! Igual hasta nos encanta el resultado!!!

Por desgracia, el miedo a perder algo que en cierto modo creemos “importante” nos lo impide la mayoría de las veces. 

Pero... ¿Desde cuándo el miedo consigue algo por sí sólo? 




Lánzate… Por una vez... A ver qué pasa…


miércoles, 3 de octubre de 2012

Está de moda.


El físico es muy importante. Sumamente importante. Los tíos que merecen la pena físicamente (al menos los que lo son para el 90% de la población femenina), prefieren chicas guapas... Y guapas, guste o no, es sinónimo de delgadez....
Ya pocos son los que miran a los ojos... La tripa, las caderas, las tetas y el culo han de estar en su sitio. Poco importa la sonrisa, la mirada, las piernas, las orejas, las manos, los dedos de los pies…
Para la mayoría de las personas de la Tierra, (omitiendo el % que no tengo la suerte de conocer) esto es así… La delgadez, por suerte o por desgracia (más bien desgracia), está de moda.
Me muero de risa al ver los anuncios de Dove (por decir uno) que pretenden enseñar a “mujeres normales, felices y limpias”. En mi vida he visto a una mujer gorda en los anuncios de Dove. Y si me apuras… Jamás vi gordas en anuncios de televisión, a no ser que sea el del anuncio de un supermercado o de algún tipo de producto que casi nadie quiere comprar…
¿Qué vemos? Pues lo de siempre, chicas guapas, altas, delgadas, y esbeltas, que anuncian día a día bombones deliciosos, helados que todo el mundo quiere catar, maquillajes y cremas que pretenden solucionar el mundo…
Y es que es así, los humanos somos taaaaan manipulables que nos adaptamos a lo que dicen o piden en la televisión… Asumimos los roles que la sociedad pretende imponer...
Y digo yo… Si un día nos levantamos y da la casualidad de que está de moda pesar 80 Kg, midiendo 1,60 m… PUES LO HAREMOS!! Y comeremos como cerdos. Haríamos cola en el McDonalds y el Burger King, simplemente para no “salirnos de ese prototipo social”, para ser lo que la sociedad espera que seamos…
Pero, la realidad es, que lo que ahora está de moda es meterse los dedos en la boca, comer productos Light (o que dicen ser Light) que están terriblemente asquerosos e insustanciales, pero que “supuestamente”, te ayudarán a regular un nosequé que para llegar a tener un vientre plano, o seguir dietas estúpidas que nunca se terminan….Y lo peor sabéis que es?

!!!QUE LO HACEMOS!!!

La sociedad vive pesándose, temiendo engordar un Kg de más por el “qué dirán”. Pero no importa… No importa si hoy el 20% de las mujeres vomitaron después de comer, o si el 80% restante ha dejado de usar licra porque se les marca demasiado los “michelines”.
Hoy no importa, porque como ya dije antes, está de moda…