¿Tienes un sueño? Cúmplelo. Todos tenemos sueños, algo que necesitamos alcanzar para sentirnos (quizá) un poco más felices… Aunque a veces ni lo sabemos, porque no siempre tenemos claro lo que en verdad anhelamos.
Según avanza la vida cambiamos, vamos aprendiendo de lo que nos ocurre y de todo aquello que hemos vivido. Por supuesto, nuestros sueños cambian a la vez que nosotros. Está claro que los sueños que teníamos cuando éramos pequeños no son los mismos que los que podamos tener ahora, pero sí que hay algo que puede relacionarlos….
De pequeños aunque tenemos sueños no siempre somos conscientes de ello, por el mero hecho de que nuestra cabecita aún no está lo suficientemente formada como para saber lo que es un sueño estando despierto, ¿ó tal vez sí?. El caso es que es en esa época cuando los sueños comienzan a forjarse….
Vale, sí, somos pequeños, pero eso no nos impide darnos cuenta de qué es lo que nos gusta y qué es lo que nos hace felices. El problema es que no somos capaces de relacionar esas cosas que nos gustan o nos atraen con un sueño o con la idea de poder hacer algo similar. Y es ahí cuando empezamos a dejar escapar nuestros sueños.
ERROR. Craso error, pero a esas alturas de vida, aún no somos conscientes de ello.
Y es que muchas veces, ya de pequeños, dejamos escapar oportunidades que hubiesen sido útiles para cumplir sueños ahora, cuando somos mayores, pero nos damos cuenta demasiado tarde.
Aun así, no tiene sentido que nos lamentemos por aquellas cosas que dejamos escapar cuando no levantábamos más de un metro del suelo, porque a esa edad, se nos puede perdonar todo.
Pero ahora somos mayores. Ya no haya tiempo para cumplir nuestro sueño al 100%, pero sí que lo hay para darle forma y llegar a uno parecido, que sin duda alguna, nos hará más felices hoy por hoy… Y ¿quién sabe?, puede que mañana podamos enfrentarnos a nuestro sueño de verdad.
Supongo que en esta vida sólo hace falta el coraje necesario para poder definir nuestros sueños y para luchar por llevarlos a cabo.
Y es que, aunque nos cueste creerlo...
Todos estamos hechos de sueños…