Solemos sobrevalorar las palabras, cuando tan sólo son un ínfimo complemento de entre todas las cosas con las que podemos llegar a expresarnos…

lunes, 9 de mayo de 2016

Contigo, de todo y por todo.

Voy a escribirte por las noches poemas en los labios, mirándote a los ojos y con todo el amor que nos come vivos. Te voy a dedicar todas mis canciones y todas mis fotografías, y todas las palabras que se escapen de mi boca. Voy a cantarte canciones absurdas y a hacerte cosquillas con las pestañas.

Voy a esperarte todas las noches. Bueno, voy a esperarte toda la vida. Voy a dejar de comerme la cabeza para comerte sólo a ti. Voy a abrazarte todos los días cuando pidas una caricia llena de sonrisas. Voy a reírme de ti, y contigo, de todo y por todo. 

Voy a aguantar tu mal humor, tus días tontos y tus manías. Voy a contarte mis sueños y a comerme tus pesadillas. Voy a convertir tus días de lluvia en el sol más cálido del verano. Voy a despertarte cada mañana, con las ganas a flor de piel. Voy a tener hambre de ti a todas horas y voy a hacer que te mueras de ganas de mi. Voy a deshacer todo el amor del mundo para hacértelo sólo a ti. 

Voy a besarte cada herida, a salvarte de tus propios miedos. Voy a escribirte cartas interminables, a dibujar un mapa en mi espalda para que no te pierdas, pero que tampoco seas capaz de encontrarte, y te quedes ahí, para siempre.