Solemos sobrevalorar las palabras, cuando tan sólo son un ínfimo complemento de entre todas las cosas con las que podemos llegar a expresarnos…

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ausencia.

A veces no tenemos la respuesta para saber por qué nos sentimos así… A veces ni siquiera sabemos lo que sentimos… Incluso podemos vaciarnos y no sentimos ni el mismo vacío… A mi me ha ocurrido… Es similar a un colapso de emociones… Primero frustración, al momento sientes alegría… Y ni medio segundo después tristeza...

Somos unas minúsculas máquinas cuyos cortocircuitos se han bloqueado... Y en ese momento es cuando dicen:

 "Error, operación imposible de realizar"

Y tenemos que desconectarlas y hacer un reset para que vuelvan a funcionar… En términos generales significa ausentarse temporalmente del mundo que nos satura, porque ese quizás sea el modo de notar la intensidad de todo aquello que antes nos hacía vibrar…

Cuando a mi me pasa eso puedo ser una persona de pocas palabras, en cambio si me das un papel y un bolígrafo podría escribir sin parar todo el tiempo que quisieras…  Eso sí, no te recomiendo intentar entender mis palabras, porque a veces ni yo misma las entiendo…

Escribo lo que siento, lo que me sale del corazón en ese instante... E incluso en las historias que parece que no hablan de mí, sigue habiendo una parte, por muy pequeña que sea de mis sentimientos…


Me gustaría tener una grabadora en mi cabeza para no perder las palabras que en ocasiones pasan por mi mente… Y aunque luego intente plasmar lo que he pensado… Jamás lo consigo… Cada sentimiento tiene su momento, supongo…


Mi cabeza parece una máquina de pensamientos mal ordenados que no tienen sentido a veces…


¿Comprendes ahora mi ausencia?






No hay comentarios:

Publicar un comentario