Y es así, al final estamos llenos de responsabilidades, luchas y deberes, como el deber sonreír cuando en realidad no nos apetece. El tener que mentir en ciertas cosas para evitar hacer daño a la gente que nos rodea. Y fingir, sí. Fingir cuando sabes a ciencia cierta que te están mintiendo.
¿Merece la pena hacer lo que se supone que debemos hacer, en vez de hacer lo que realmente queremos? ¿Cuál es el motivo por el seguimos al rebaño, si se supone que siempre nos hemos sentido diferentes?
A veces es demasiado difícil lograr ser lo que realmente queremos ser porque lógicamente no sólo depende de nosotros. En la vida interactuamos los unos con los otros, y muchas de nuestras acciones son consecuencia de esos “actos conjuntos”. Muchas veces nos dejamos influir y las personas de nuestro alrededor consiguen cambiarnos. Y muchas otras veces sucede que ni nosotros mismos sabemos cómo queremos ser o qué es lo que realmente necesitamos. Esa es la lucha más grande que tendremos en la vida, contra nosotros por lograr lo que anhelamos. Aprended a dejar de lado los prejuicios estúpidos que nos imponemos, e intentar cumplir los sueños que nosotros mismos rompemos por miedo a fracasar.
Os daré un consejo, aunque no sé si soy la persona más indicada para darlo. Dejaos de miedos inútiles.
Sed vosotros mismos. Sed únicos, irrepetibles. Decidid seguir adelante sin esperar a que vengan las oportunidades, sino salir vosotros a buscarlas. No esperéis a que otros decidan por vosotros, a veces viene bien actuar sin pensar siguiendo lo que nos dicta el corazón (últimamente eso es lo que hago). Y aceptad que cada problema es un obstáculo que os ayudará a crecer.
Sed vosotros mismos. Sed únicos, irrepetibles. Decidid seguir adelante sin esperar a que vengan las oportunidades, sino salir vosotros a buscarlas. No esperéis a que otros decidan por vosotros, a veces viene bien actuar sin pensar siguiendo lo que nos dicta el corazón (últimamente eso es lo que hago). Y aceptad que cada problema es un obstáculo que os ayudará a crecer.
No dejéis que nada ni nadie os cambie, por mucho que el mundo se empeñe en truncar vuestra sonrisa.
Haced que ella cambie el mundo, no sólo el vuestro sino el de los que os rodean. Llamadme rara, pero a veces me llena más hacer feliz a los demás que serlo yo misma, me sentiría demasiado… Egoísta supongo.
Las personas somos muy diferentes y por lo tanto lo que podemos entregar también lo es, y siempre, SIEMPRE es mejor dar que recibir, aunque en cierto modo no tenga sentido, porque a todos nos gusta ser “el centro de atención” de vez en cuando.
Haced que ella cambie el mundo, no sólo el vuestro sino el de los que os rodean. Llamadme rara, pero a veces me llena más hacer feliz a los demás que serlo yo misma, me sentiría demasiado… Egoísta supongo.
Las personas somos muy diferentes y por lo tanto lo que podemos entregar también lo es, y siempre, SIEMPRE es mejor dar que recibir, aunque en cierto modo no tenga sentido, porque a todos nos gusta ser “el centro de atención” de vez en cuando.
Y dicho esto, recordad que no podemos saber qué es lo que nos sucederá en la vida (sino perdería la gracia vivirla). Lo único que podemos decidir es qué sucederá dentro de nosotros y cómo seremos hacia los demás.
Y la manera de aceptarlo y lo que podemos hacer con este hecho,
ESO es lo que realmente importa.
ESO es lo que realmente importa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario