Fuimos dos desconocidos frente a un océano de circunstancias. No hemos vuelto a hablar sobre lo ocurrido... Ni si quiera sé muy bien cómo empezó. Una mirada quizá. Quizás él… Bueno, más bien debí ser yo…
Dos personas solas inmersas en un mismo espacio, ajenas a sí mismas, envueltas en pensamientos, palabras y sensaciones, sobre temas, me arriesgo a decir, banales. Nunca pensé que tantas ideas traspasaran la frontera de mi mente. Quizás porque estaba acostumbrada a decir mis idas de olla sin recibir respuestas…
Y sí, fue una locura porque apenas sabía nada de esa persona, pero algo me decía que quería conocerlo todo. Bueno quizás no todo, pero al menos esta “pequeña” parte sí.
Las noches se movieron a merced del tiempo. Los minutos se alargaron… ¿O puede que fuera al revés? Sí, los segundos se me escaparon de entre los dedos, hasta llegar el momento de volver a esa insípida rutina, de alejarme de aquel lapsus momentáneo...
Sí… Creo que me gustan esas casualidades que, aunque sea por un breve instante, te hacen sonreír de una forma diferente a la habitual, puede que porque te evaden de tu "realidad"… Esos fugaces destellos que refulgen en los momentos inusualmente esperados…. En cierto modo creo que podría llegar a acostumbrarme a ello...
Os estaréis preguntando, si deseé que aquella situación no terminara nunca, si quería que nuestra existencia se prolongara en longitudes de onda invisibles, que la prudencia y objetividad que hasta ahora creía poseer (repito, creía), se fueran sin mirar atrás, que lo imposible y lo improbable pasearan juntos hacia el infinito...
Si soy sincera, jamás he estado segura de si quería que eso terminase, no me lo he planteado y no se si llegaré a hacerlo. Soy más de actuar en el momento que de pensar en ello, del Carpe Diem, a veces demasiado visceral… Pero sí que hay algo de lo que estoy segura, de que, en ese momento, y en el fondo de mí misma, sabía que ya nunca volvería a ser igual….
Un roce, unas palabras, unos labios, unas ideas, todo aquello...
Todos ellos habían sido producto fortuito de la casualidad…
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