Solemos sobrevalorar las palabras, cuando tan sólo son un ínfimo complemento de entre todas las cosas con las que podemos llegar a expresarnos…

lunes, 28 de octubre de 2013

Historias.

Todos tenemos una HISTORIA, algo que nos marca de alguna forma, que nos coloca en una posición determinada con respecto al resto del planeta, que hace que veamos las cosas de cierta manera, y que ha contribuido a que seamos como somos en mayor o menor grado. Todos tenemos derecho dejarla guardada en un rinconcito de nuestro interior, o bien, contarla. Tenemos derecho a permitir que las demás personas conozcan esa parte de nosotros, o a no decir ni siquiera que existe.

Pero a veces, sin percatarnos, conocemos la historia de los demás, e incluso les contamos la nuestra. Llega un punto en el que parece que la gente nos conoce un poco más, y que nosotros mismos les conocemos un poco mejor.


Muchas veces esto nos ayuda a entender por qué actuamos de una forma u otra. Sirve para cerciorarnos de la postura que tenemos sobre temas de los que no habíamos opinado antes.

Supongo que, al igual que nuestra HISTORIA, el mero hecho de descubrir la historia de los demás, hace que crezcamos y aprendamos un poco más de nosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario