Lo más maravilloso de la vida es tener ilusiones. Pero, ¿qué hacemos cuando tenemos una ilusión? ¿Tenemos el valor de luchar por conseguirla? ¿Hasta qué punto seríamos capaces de llegar? ¿Cuánto tiempo estamos dispuestos a invertir en ello?
El hecho de tener una meta y luchar hasta conseguirla, sin duda, es digno de admiración, como también lo es contar con esa perseverancia que, por desgracia no es una cualidad que posean muchas personas. Yo siempre me he considerado una persona perseverante, y sin embargo no sé hasta qué punto llega mi límite.
Luchar para conseguir nuestras ilusiones, es algo de cuyo valor no nos percatamos hasta que nos cruzamos con alguien que ha sido capaz de elegir caminos alternativos para llegar al punto final de su recorrido.
Sin duda alguna esa cabezonería para conseguir los objetivos será lo que marque nuestra vida, nuestro “viaje” y sobre todo, nuestro final. No tengo duda alguna de que una vida luchando por nuestros sueños, nuestras ilusiones, teniendo claro el camino que queremos seguir, conseguirá que lo que a los 23 años era una mera ilusión, con el tiempo se vuelva realidad.
En el fondo tengo la certeza de que los sueños se cumplen, antes o después, pero solo si sabemos cómo encauzarlos, y sin desistir en nuestro empeño. Ojala algún día, todos tengamos claros nuestros objetivos y hallemos el valor para luchar por ellos.
Es intentando lo imposible como se realiza lo posible.

gran verdad y gran frase, yo intento pensar que no hay nada imposible! un besazoooo
ResponderEliminarBuah! deberia aplicarlo! jaja
ResponderEliminarMerry Xmass!!!
xxx